El clima del encuentro se copió de la templada mañana del piedemonte universitario: la apacibilidad de Horco Molle se coló por las ventanas del gimnasio de la Escuela de Agricultura y Sacarotecnia (EAS), y contagió a las autoridades de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), a los alumnos y a sus padres, que habían elegido ese lugar para reiniciar el diálogo. Si bien el punto más caliente -las guardias de campo- no se solucionó, las partes sugirieron que la salida al conflicto está más cerca.

"La UNT accedió a muchas inquietudes de los alumnos. Respecto de las guardias de campo, ofrecemos que desde setiembre se realicen de 8 a 18, y que un día de la semana se den por 24 horas. Es lo que estamos en condiciones de garantizar, desde un punto de vista responsable", dijo la secretaria Académica, Susana Maidana. A su criterio, en la reunión se señaló a los padres que la calidad educativa no se vincula con las guardias de campo de 24 horas, los 365 días del año (como piden los alumnos). "Se dialogó con respeto, nos escuchamos; les explicamos a los padres, que estaban convencidos de que sin esa metodología de guardias la educación de sus hijos fracasaba. Se habla de lo buena que es la EAS, y las guardias de campo sólo se dieron por 24 horas al día durante un año", puntualizó.

El titular de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la UNT, Augusto González Navarro, también se mostró optimista. "Fue una de las reuniones más fructíferas en lo que va del conflicto. Si la UNT es democrática debe basarse en el diálogo; y este implica que las partes deben estar dispuestas a ceder algo", dijo. Indicó que el tema de las guardias aún no se cerró, pero destacó la reapertura del diálogo: "se avanzó mucho; habrá otras reuniones. Creo en la posibilidad de que se acerquen posiciones y de que se terminen de consolidar".

La participación del letrado fue elogiada por el secretario de trabajo del centro de estudiantes de la EAS, David Valdez. "El debate no está cerrado; se llegó a muchas soluciones, pero muchos puntos siguen sin verse: debemos seguir debatiendo. Destaco la disposición de González Navarro, de mediar entre las partes para que cumplan su palabra", expresó. A su criterio, la cuestión de las guardias se solucionará con voluntad: "hay luz de solución si hay actitud. Alumnos, padres y algunos docentes tenemos una postura; las autoridades de la UNT, de la EAS y otros profesores no la comparten. Tenemos documentos para fundamentarla". Rubén Araujo -padre de un alumno- calificó de positiva la reunión. "Puedo destacar el compromiso de las autoridades en seguir la problemática de la escuela y en esforzarse por dar soluciones a los diferentes planteos de padres y de alumnos. Si bien las respuestas no son todas las que esperábamos, se fueron resolviendo temas puntuales; hubo avances concretos. Mi visión es optimista", puntualizó.

Tanto este como Valdez rescataron el activismo de estudiantes y de los padres. "La participación de los padres y la participación activa de los alumnos hizo que lo que se estaba viviendo en la escuela sea considerado y exista voluntad para resolverlo", dijo Araujo. "Este conflicto nos formó como personas; nos enseñó a tener convicciones y a pelear por lo que nos corresponde", agregó el estudiante.

Aunque no se fijó nueva fecha de reunión, el diálogo quedó abierto.